Sin miedos. Sin rencores. Sin dramas. Sin complejos. Sin esperar a nada ni a nadie. Sin ataduras. Sin daños colaterales. Sin la duda. Sin tenerlo todo. Sin querer tenerlo todo. Sin compañía siempre. Sin ropa más veces. Sin incertidumbre. Sin invertir. Sin esclavizarse a ningún reloj ni a portadores de ellos. Sin doblegarse al pasado. Sin rezarle al futuro incierto. Sin castigos eternos. Sin saber más que del presente. Sin moralinas ni sandeces.